{"id":2627,"date":"2026-03-05T15:55:54","date_gmt":"2026-03-05T18:55:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.enriqueshaw.com\/?p=2627"},"modified":"2026-09-04T14:01:38","modified_gmt":"2026-09-04T14:01:38","slug":"enrique-shaw-y-juan-pablo-ii-una-vision-compartida-sobre-el-desarrollo-humano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cromiastudio.online\/shaw\/enrique-shaw-y-juan-pablo-ii-una-vision-compartida-sobre-el-desarrollo-humano\/","title":{"rendered":"Enrique Shaw y Juan Pablo II: Una visi\u00f3n compartida sobre el desarrollo humano"},"content":{"rendered":"<p><em>El compromiso de Shaw con la Doctrina Social de la Iglesia lo llev\u00f3 a trabajar denodadamente por la dignidad del trabajador y la justa relaci\u00f3n entre patrones y obreros como \u00e1mbito espec\u00edfico de su apostolado y santificaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Vaticano confirm\u00f3, en diciembre pasado, la beatificaci\u00f3n del empresario argentino Enrique Shaw (1921-1962) tras aprobarse un milagro atribuido a su intercesi\u00f3n. Ser\u00e1 el primer empresario moderno reconocido como beato. Su compromiso con la Doctrina Social de la Iglesia lo llev\u00f3 a trabajar denodadamente por la dignidad del trabajador y la justa relaci\u00f3n entre patrones y obreros como \u00e1mbito espec\u00edfico de su apostolado y santificaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Recientemente llego a nuestra bandeja de entrada un trabajo de Shaw titulado\u00a0<em>\u201c\u2026 Y dominad la tierra. Concepto cristiano del desarrollo\u201d<\/em>\u00a0* en el que encontramos una profunda coherencia del pensamiento social cristiano expresado en su momento por el laico argentino y los posteriores textos magisteriales del Papa Juan Pablo II:\u00a0<em>Laborem Exercens\u00a0<\/em>(1981) sobre el trabajo; Sollicitudo Rei Socialis (1987) sobre el desarrollo, y C<em>entesimus Annus<\/em>\u00a0(1991) sobre la cuesti\u00f3n social.<\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>De la vocaci\u00f3n al deber<\/strong><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para Enrique Shaw, el desarrollo no es una opci\u00f3n t\u00e9cnica, sino un\u00a0<strong>imperativo religioso<\/strong>. En el trabajo que comentamos, Shaw afirmaba que el vocablo \u00abdesarrollo\u00bb deb\u00eda ser motivo de alegr\u00eda para los cristianos, pues \u00abs\u00f3lo nosotros los cristianos podemos, y por lo tanto debemos, darle todo su verdadero valor\u00bb. Shaw rechazaba la idea de que la fe fuera un obst\u00e1culo para la acci\u00f3n en el mundo; al contrario, sosten\u00eda que el mundo es \u00abel lugar donde se elabora su destino eterno\u00bb y donde el hombre debe influir para que la historia se aproxime al Plan de Dios.<\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta visi\u00f3n anticipa lo que Juan Pablo II formalizar\u00eda d\u00e9cadas despu\u00e9s cuando enfatiz\u00f3 que ense\u00f1ar y difundir la doctrina social pertenece a la\u00a0<strong>misi\u00f3n evangelizadora<\/strong>\u00a0de la Iglesia. Al igual que Shaw, quien ve\u00eda en el desarrollo una forma de \u00abmoralizar\u00bb la actividad terrestre, Juan Pablo II sostuvo que las cuestiones del desarrollo son, ante todo,\u00a0<strong>morales<\/strong>, y que no se puede prescindir de esta dimensi\u00f3n esencial. La \u00abintervenci\u00f3n en el mundo\u00bb, que Shaw defend\u00eda como un derecho y un deber intr\u00ednseco del laico cat\u00f3lico, se convierte en el magisterio de Juan Pablo II en un \u00abcompromiso por la justicia\u00bb seg\u00fan la vocaci\u00f3n de cada uno.<\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Desarrollo y justicia social<\/strong><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Shaw insist\u00eda en que la justicia no es algo que solo deba esperarse para el Juicio Final, sino que es una\u00a0<strong>responsabilidad humana<\/strong>\u00a0procurar que exista desde ahora, por limitada que sea nuestra contribuci\u00f3n. Para Shaw, los planes de desarrollo no dependen solo de factores t\u00e9cnicos, sino de la \u00abjerarqu\u00eda de valores\u00bb de quienes los elaboran, priorizando, por ejemplo, la vivienda digna para formar familias sanas sobre otras infraestructuras meramente econ\u00f3micas.<\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Juan Pablo II profundiz\u00f3 este concepto mediante el an\u00e1lisis de las\u00a0<strong>\u00abestructuras de pecado\u00bb<\/strong>. En su ense\u00f1anza, el desarrollo no es un proceso rectil\u00edneo ni autom\u00e1tico, sino un \u00abacontecimiento de libertad\u00bb que debe ser regido por un objetivo moral. El Papa coincide con Shaw en que la mera acumulaci\u00f3n de bienes no basta para la felicidad humana si se obtiene a costa del subdesarrollo de otros y sin considerar la dimensi\u00f3n social y espiritual del hombre. Lo que Shaw llamaba responsabilidad en \u00abhacer la Historia\u00bb, Juan Pablo II lo defini\u00f3 como la necesidad de que los hombres se reconozcan como personas y se hagan responsables de los m\u00e1s d\u00e9biles.<\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Dominio de la tierra<\/strong><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Uno de los puntos que expone Shaw es su interpretaci\u00f3n del mandato b\u00edblico \u00abdominad la tierra\u00bb. Explica que Dios entrega al hombre un\u00a0<strong>\u00abdominio y se\u00f1or\u00edo vicario\u00bb<\/strong>, llam\u00e1ndolo a llevar la creaci\u00f3n a su t\u00e9rmino mediante el crecimiento de la cultura y el dominio sobre las fuerzas de la materia. El hombre, al \u00abponer en valor\u00bb los recursos de la creaci\u00f3n, entra en la perspectiva inicial de Dios. Sin embargo, Shaw advierte que el pecado rompi\u00f3 la armon\u00eda original, haciendo que el hombre se crea \u00abdue\u00f1o\u00bb en lugar de administrador, lo que obstaculiza la misi\u00f3n de las cosas visibles de conducirnos a lo divino.<\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta \u00abadministraci\u00f3n vicaria\u00bb de Shaw es sostenida por Juan Pablo II en lo que denomin\u00f3\u00a0<strong>\u00abecolog\u00eda humana\u00bb<\/strong>. El Papa se\u00f1al\u00f3 que el hombre, al descubrir su capacidad de transformar el mundo con su trabajo, a menudo olvida que este se basa en la donaci\u00f3n originaria de Dios. Juan Pablo II advierte, en sinton\u00eda con Shaw, que el hombre no puede disponer arbitrariamente de la tierra, someti\u00e9ndola sin reservas a su voluntad, sino que debe respetar la \u00abfisonom\u00eda propia\u00bb y el destino dado por Dios a la naturaleza. La advertencia de Shaw sobre la tiran\u00eda de lo sensible tras el pecado resuena en la denuncia de Juan Pablo II sobre una naturaleza \u00abtiranizada m\u00e1s que gobernada\u00bb por el hombre.<\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El papel del trabajo: colaboraci\u00f3n con la obra creadora<\/strong><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para Enrique Shaw, el trabajo es el medio por el cual el hombre contin\u00faa la obra de Dios. El \u00abs\u00e9ptimo d\u00eda\u00bb marca el llamado al trabajo humano para moldear la arcilla del mundo y que se graben en \u00e9l los rasgos de Dios. Shaw incluso utiliza la met\u00e1fora del\u00a0<strong>\u00abandamio y el edificio\u00bb<\/strong>: las realidades terrestres (el desarrollo, la t\u00e9cnica) son el andamio necesario para construir el edificio definitivo, que es el Reino de Dios. Al concluir la obra, el andamio no se descarta, sino que se \u00abasume\u00bb y se transfigura en el edificio final.<\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta teolog\u00eda del trabajo encuentra su m\u00e1xima expresi\u00f3n magisterial en\u00a0<em>Laborem exercens<\/em>. Juan Pablo II sit\u00faa al trabajo en el centro de la cuesti\u00f3n social, viendo en \u00e9l la\u00a0<strong>dimensi\u00f3n subjetiva<\/strong>\u00a0donde el hombre se realiza como persona. Al igual que Shaw, el Papa ense\u00f1a que mediante el trabajo el hombre es \u00abcolaborador de Dios en la obra de la creaci\u00f3n\u00bb. La idea de Shaw de que los valores humanos orientados a Jesucristo aseguran el \u00ab\u00e9xito del mundo en Dios\u00bb es afirmado por el Papa al considera la actividad econ\u00f3mica, como dimensi\u00f3n esencial humana, puede ser \u00abfuente de fraternidad y signo de la Providencia\u00bb.<\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Continuidad y evoluci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La conexi\u00f3n entre Shaw y Juan Pablo II entendemos que no es solo tem\u00e1tica, sino metodol\u00f3gica. Ambos parten de una\u00a0<strong>visi\u00f3n teol\u00f3gica del hombre integral<\/strong>. Shaw rechaza tanto el pesimismo que desprecia lo temporal como el optimismo exagerado que ignora el pecado. Juan Pablo II, de igual forma, critica los modelos que reducen al hombre a la esfera econ\u00f3mica, ya sea en el colectivismo marxista o en el consumismo capitalista, calificando ambos como formas de \u00abalienaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La evoluci\u00f3n m\u00e1s clara se da en el concepto de\u00a0<strong>solidaridad<\/strong>. Mientras Shaw habla de fuerzas \u00absolidarias indispensables\u00bb para el desarrollo, Juan Pablo II eleva la solidaridad a la categor\u00eda de\u00a0<strong>\u00abvirtud moral\u00bb<\/strong>, defini\u00e9ndola como la determinaci\u00f3n firme de empe\u00f1arse por el bien com\u00fan. Shaw anticip\u00f3, por as\u00ed decir, esta necesidad al se\u00f1alar que el progreso t\u00e9cnico debe facilitar la \u00abuni\u00f3n de los esp\u00edritus\u00bb, un concepto que el Papa expandi\u00f3 al plano internacional como respuesta a la interdependencia global.<\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La coherencia del pensamiento cristiano<\/strong><\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El an\u00e1lisis de los documentos mencionado demuestra una\u00a0<strong>notable coherencia<\/strong>\u00a0en la tradici\u00f3n social cristiana. Enrique Shaw, en la d\u00e9cada de 1960, anunci\u00f3 evang\u00e9licamente que el desarrollo no puede ser meramente econ\u00f3mico, sino profundamente humano y divino. Su insistencia en la responsabilidad del laico en comprometerse con la justicia social presente, la administraci\u00f3n de la naturaleza y el valor trascendente del trabajo humano, proporcionaron un marco vital que todo empresario cristiano debe imitar que el magisterio de Juan Pablo II valid\u00f3 y profundiz\u00f3 haci\u00e9ndolos moralmente obligatorios.<\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La obra de Shaw nos recuerda que el desarrollo cristiano es, en \u00faltima instancia, un acto de amor y servicio. Como \u00e9l mismo afirm\u00f3, no se trata de elegir entre el \u00abandamio\u00bb del mundo y el \u00abedificio\u00bb de Dios, sino de construir andamios bien hechos que contribuyan a la solidez del edificio definitivo. Juan Pablo II sellar\u00eda esta idea al afirmar que el \u00abanuncio\u00bb del Evangelio en el campo social es el camino para que el hombre se descubra a s\u00ed mismo y su vocaci\u00f3n hacia la salvaci\u00f3n eterna. Esta s\u00edntesis entre la acci\u00f3n temporal y el destino eterno permanece como el n\u00facleo del pensamiento cristiano sobre el desarrollo, uniendo la visi\u00f3n pr\u00e1ctica de Shaw con la sabidur\u00eda magisterial de Juan Pablo II.<\/p>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">*\u00a0<strong><em>Concepto Cristiano del Desarrollo<\/em><\/strong>. Enrique Shaw y otros. Ediciones Hombres de la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica \u2013 1963. Quien me remiti\u00f3 la publicaci\u00f3n fue Jorge Torres, desde Paran\u00e1, antiguo amigo de correr\u00edas apost\u00f3licas y activo miembro del C\u00edrculo Cat\u00f3lico de Obreros de esa ciudad.<\/p>\n<hr \/>\n<p>Le\u00e9 la nota completa <a href=\"https:\/\/pabloberarducci.wordpress.com\/2026\/03\/05\/enrique-shaw-y-juan-pablo-ii-una-vision-compartida-sobre-el-desarrollo-humano\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">ac\u00e1<\/a>.<\/p>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El compromiso de Shaw con la Doctrina Social de la Iglesia lo llev\u00f3 a trabajar denodadamente por la dignidad del trabajador y la justa relaci\u00f3n entre patrones y obreros como \u00e1mbito espec\u00edfico de su apostolado y santificaci\u00f3n. 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